Algo de Saturno

A propósito del caso Báez Sosa: una mirada sobre un tipo de agresividad alfa profundamente hundido en la cultura. Nota de Raquel Olguín.

Adolescencia en Villa Gessel. 
Se me apiñan las palabras que nacen de esta frase.
Fernando, es una. 

Hasta ahí llegó su vida; era un chico y hasta ahí llegó.
Terminaron con su vida otros chicos como él.

La sociedad que habitamos educa, modela y estimula a jóvenes como los que mataron a Fernando.  La cultura de ser fuerte así, ser macho: me tocás y te mato, esto se arregla a las trompadas, nada de mariconadas; no pienses, vos pegá; los hombres no lloran, a este me lo llevo puesto, lo desfiguro, le arranco los ojos, a este le va quedar claro quién soy yo.

Y sí, quedó claro. 

Sin embargo, esta humanidad nuestra, porta una cuidada máscara de varias caras que usa según su conveniencia.

Y en casos como este, usa la máscara de inmaculada y  justiciera y cae encrestada sobre los varones que engendró… si cruzan, como lo hicieron, una línea macabra y muy delgada que ella misma va corriendo de acuerdo con sus intereses.

Viene a mí la imagen del cuadro de Goya, Saturno devorando a su hijo, y sé que es así: lo que esta sociedad gesta y cría, si se convierte en un problema, lo engulle.
Y en ese plato no solo van los violentos.    
Aquellos que no pueden ser buenos hijos funcionales también son devorados: los débiles, los muy sensibles, los pequeños, los perdidos, los únicos y distintos.

Fernando tenía sueños y tenía una Vida. 
A esta altura decir Que se haga justicia sobra, así debe ser y la duda no está allí.
Está en si podremos mirarnos al espejo de nuestras partes más sórdidas y sostener el reflejo que vemos.    
Y hacer algo con eso.  
Cuidar a cada niño y qué sembramos en su corazón y cómo cuidamos su pureza sé que es una de claves.

Porque ahora, ya, si miramos nuestras manos veremos  que hay en ellas vestigios de sangre y son nuestros.

Compartí tu aprecio

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *