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Política internacional

Crónica asfixiada desde Chile

Ahora, que puedo respirar:

«Son los pacos culiáos, señora. El gas lacrimógeno que tiran es el de uso militar, no tiran cualquier cosa. Y está vencido, todo eso queda en el aire, en el asfalto. Y en los pulmones de los asmáticos, de los que tienen alergias respiratorias. Hoy atendí a otra señora con lo mismo».
Me pasan decadrón y analgésico por vía endovenosa. Me hacen radiografías de pulmón, electrocardiograma y hemograma. Agente exógeno, le dicen. Lloro de dolor en el pecho, en los huesos, ¿me está matando la jaqueca? Estoy en una camilla en la guardia de una clínica de lujo en Santiago de Chile. Me atienden muy amablemente, previo depósito de tarjeta de crédito. Entre 500 y 1000 dólares me dicen