Autor: Sandra Russo

La arpía

–¿Nunca pensaste en cortarte el pelo? –¡Ni loca! ¡Con lo

La celosa

–Se lo dije. Clarito como el agua. Se lo dije

El domingo escuché en el lapso de una hora, en

La ocupada

–¿Claudia? –Ay, sí, uf, qué hacés. –¿Estás ocupada? –Uf, ay,

Lo inevitable suele ser inevitable, entre otras cosas, porque nadie

Una de las más antiguas leyendas araucanas se pregunta qué

Lencería

–Te tengo que pasar un dato bárbaro. –¿Sí? –Encontré un

Dicen que Maradona, en su época dorada, sabía antes que

La infiel

–Pensá bien lo que vas a hacer. Es un buen

Dos locas

Probablemente parte de su extravío hayan sido los vínculos que

“He oído todas las excusas que puedan inventarse las mujeres.

Ir o no ir

–¿Y entonces? ¿Qué le vas a contestar? –¡Ay, no sé!

Mamíferos

“Es nuestro conflicto de mamíferos: lo que dar a los

Memorias de una princesa rusa es un texto anónimo, como

Bochorno

Por algo bochorno significa pasar calor. El de ayer fue

Tango

–Estoy como nueva. –¿Fuiste a la peluquería? –No, es en

A que todos ustedes están más al tanto de si

El caballero

–¿Y? –Un caballero. –¿Viste? –Estuvo perfecto. –Te dije. –Después de