Categorías
Recortes de Radio Sociedad

La amistad, esa forma amable del amor

Recorte del día 20 de Julio de 2020

Columna de Sandra Russo en Juego de Damas, en Radio Nacional AM 870. Conduce Luisa Valmagia, de Lunes a Viernes de 18 a 20 hs.

Escuchá todos los recortes en radiocut.fm

¿Te gustó?  Compartilo 👇

WhatsApp
Telegram
Categorías
Recortes de Radio Sociedad

La puja entre el odio y la ternura

Recorte del día 10 de Julio de 2020

Columna de Sandra Russo en Juego de Damas, en Radio Nacional AM 870. Conduce Luisa Valmagia, de Lunes a Viernes de 18 a 20 hs.

Escuchá todos los recortes en radiocut.fm

Categorías
Recortes de Radio Sociedad

La pelea de los trabajadores de reparto

Recorte del día 1 de Julio de 2020

Columna de Sandra Russo en Juego de Damas, en Radio Nacional AM 870. Conduce Luisa Valmagia, de Lunes a Viernes de 18 a 20 hs.

Escuchá todos los recortes en radiocut.fm

Categorías
Recortes de Radio Sociedad

El orgullo como respuesta política

Recorte del día 29 de Junio de 2020

Columna de Sandra Russo en Juego de Damas, en Radio Nacional AM 870. Conduce Luisa Valmagia, de Lunes a Viernes de 18 a 20 hs.

Escuchá todos los recortes en radiocut.fm

Categorías
Sociedad

Una breve nota feminista

A raíz del “paseo” que Alberto le dio a una mediocre conductora televisiva, no faltaron las macrifeministas diciendo que había sido violento y no sé cuántas cosas más. Y me permito una reflexión (opinable, pero reflexión al fin).

Mi opción por el feminismo viene dada no porque “la mujer es mujer” (en cuyo caso merece tanto respeto como el varón por ser varón) sino porque la mujer ha sido una de las grandes víctimas de la historia de la humanidad. Podríamos mencionar otros “colectivos” que también aplican: los negros, los indígenas, y más recientemente gitanos, homosexuales y otros más. ¡Victimas sin duda alguna! Sin embargo, es evidente que eso no aplica a “todas” las mujeres; ha habido reinas perversas, amas maltratadoras de sus esclavos, y otros grupos más (gerentas de empresas, por ejemplo… o periodistas)

Categorías
Contratapa Página/12 Sociedad

Las voces de las mujeres

A principios de los ´80, la antropóloga norteamericana Marjorie Shostak, que había hecho trabajos de campo en el Africa meridional, daba a conocer la historia de una mujer bosquimana, Nisa. Era una mujer golpeada. Su marido secaba ramas de árbol y las tenía afiladas para castigarla cuando sentía celos. Mientras le pegaba le gritaba “Te voy a quitar toda tu belleza”. No fue ése sin embargo el mayor dolor que vivió Nisa. Con su marido casaron a su hija, Nai, que todavía era púber y no había tenido su primera menstruación, con un hombre adulto. Y fue en la noche de bodas que, al querer vencer la resistencia de la niña para dejarse penetrar, el marido le rompió el cuello. Nai murió en el acto

¿Te gustó?  Compartilo 👇

WhatsApp
Telegram
Categorías
Sociedad

Acceso a la estupidicracia

Ya que neologistas estamos, y que las estupideces gobiernan a más de cuatro, creo que bien podemos pensar que – al menos en un buen sector de la sociedad – por decir algo, un 40%, o también, siempre imaginando, cercanos a un puerto, o quizás inspiradores de un manual jauretchiano, se mueven gobernados por esas mismas, o – para ser más precisos – los mueven otros cuatro vivos.

Ya recordaba, en otro texto, a los que antes éramos llamados “idiotas útiles” por herederos de los que hoy son tales.

Vale también preguntarse – siempre dejando volar la imaginación, que no está sujeta al Aislamiento – si el famoso “mentime que me gusta” no es un excelente alimento para la estupidicracia

Categorías
Sociedad

Un kilo de kiwis

Leti no había entrado en la cuarentena con la conciencia de estar haciéndolo. El último día que había ido a la oficina el virus ya estaba en el país, pero recién se comenzaba a hablar de pandemia. Leti se despidió de sus compañeros con el desganado “hasta mañana” de siempre, pero esa noche, viendo la televisión, se sintió un poco afiebrada. Se tomó la fiebre: 36,5. Igual, al día siguiente prefirió quedarse en su departamento, y al otro ya no se podía salir, y la oficina cerraba. Muchas veces a lo largo de dos meses, Leti había lamentado no haber aprovechado mejor aquel último viaje en el 92, aquella caminata de tres cuadras; recordaba con añoranza su paso por la puerta de la panadería, la vidriera donde estaban los pastelitos de membrillo salpicados de grana fucsia y rosa