Identidades y operaciones políticas

Los intentos de la derecha de la colectividad argentino-judía para apropiarse de una representación y su denodado intento por debilitar al gobierno nacional. Nota de Ricardo Schkolnik*

Hace más de cincuenta años, sentados en un banco de la plaza Urquiza, frente al Colegio Nacional Bartolomé Mitre en San Miguel de Tucumán, un compañero me preguntó: “¿En caso de una guerra entre Argentina e Israel, por quién pelearías?”. Su pregunta había sido formulada en el contexto de un brote de expresiones antisemitas durante la realización de las macabeadas (competencia deportiva en la que participan los clubes e instituciones de la colectividad judeo-argentina), en mi ciudad natal, hace medio siglo.  La judeofobia vernácula, en gran parte promovida desde los púlpitos de las parroquias, no será el tema de esta nota.

Mi respuesta a la pregunta, en aquella oportunidad, fue que esa guerra era imposible y, por lo tanto, la respuesta intrascendente. En mi ingenuidad adolescente no advertí que esa pregunta encerraba otras preguntas. Que su interrogantes llevaba implícito una incomodidad. Se me indagaba por el concepto de patria, de fidelidad, de pertenencia, de identidad.

Hoy, cuando DAIA insiste en reflotar la causa del Memorándum con Irán y en persistir en la persecución política de funcionarios políticos kirchneristas, aquella pregunta casi olvidada vuelve a tener relevancia. Ya no quedan dudas acerca del armado de una causa en base a falacias construidas desde el corazón mismo de la derecha argentina, de su brazo político/empresario: el macrismo y sostenidas por un puñado de funcionarios judiciales de alto nivel asociados a ese espacio político. 

Es una obviedad recordar la convergencia de los intereses geopolíticos de Washington y Jerusalén; con los proyectos financieros de los “fondos buitres” y con la necesidad del PRO de deteriorar la imagen del Gobierno de esos días.

Todos contaron con la complicidad de los grandes medios de comunicación para emprender una guerra mediática, tan impiadosa y falaz como exitosa. En ese marco el “Justicia…Justicia perseguirás” quedó como una frase que se desempolvaba una vez al año. El 14 de julio.  

Hoy, después de más de veintisiete años, tampoco quedan dudas del rol asumido por las delegaciones diplomáticas del Israel, de EEUU y de un sector del Poder Judicial argentino en la investigación del atentado a la sede de AMIA,  y especialmente, en el encubrimiento de la llamada “conexión local”. Y en ese marco de ocultamientos y distracciones, no podemos ignorar el papel asumido por las instituciones que representan a la derecha de la colectividad judía –con DAIA a la cabeza- en la construcción, basada en mentiras, de una causa destinada a la persecución y estigmatización de un amplio sector de la sociedad y en contradicción flagrante con la verdad y con los principio básicos de la Democracia.

Desde la absurda teoría del asesinato del fiscal Nisman, pasando por el incomprensible pedido de “inconstitucionalidad” del Memorando con Irán, hasta la acusación de Traición a la Patria esgrimida desde DAIA, todo el proceso implicó –además de dar la espalda a las normas jurídicas marcadas por la Constitución Nacional- una traición a los familiares de las víctimas del atentado, a los sobrevivientes del mismo y a todos los argentinos que reclamamos Justicia.

Aun, reconociendo la trama de las mentiras sobre las que se armaron diversas causas judiciales, no es sencillo encontrar la razón de tamaño ensañamiento de DAIA con personas e ideas que nunca estuvieron involucrados en actos antisemitas o en la aplicación o propuesta de medidas judeófobas.

Es así, que por descarte, no queda otra posibilidad que atribuir esta militancia incondicional a razones que nada tienen que ver con el objetivo fundacional de DAIA. Y las razones hay que buscarlas, por un lado, en la geopolítica: Nadie que acuerde o pacte con Irán –enemigo principal de EEUU e Israel- quedará exento de castigo. Por otro lado, para la entonces oposición macrista, debilitar al Gobierno era una manera de favorecer a sus socios/amigos de los Fondos de Inversión (holdauts) que litigaban contra Argentina.

Uno de ellos Paul Singer, presidente de NML Elliot y financista de la American Task Force Argentina (ATFA), organización creada por los holdouts para desprestigiar mediáticamente al país, quien no sólo estaba fuertemente vinculado a través de importantes aportes monetarios a Alberto Nisman, sino que fue recibido por Mauricio Macri con todos los honores protocolares en su calidad de integrante de la mesa directiva del Congreso Judío Americano….y esto es sólo la punta de un iceberg financiero monumental.

Toda esta saga de mentiras, ocultamientos y negocios fabulosos cuenta con la “claque” incondicional de la mayoría de las instituciones judías de Argentina; lo que nos lleva a concluir que el fervor anti K de la judería vernácula, no se apoya sólo en el mito del antisemitismo peronista, sino en un posicionamiento clasista lo más alejado posible del pueblo. La alianza con los sectores más recalcitrantes del anti populismo garantiza a dirigentes judíos un espacio dentro de los círculos del Poder y el acceso a negocios reservados para “los amigos”.

En ese escenario el manoseo obsceno de la causa Memorando, las mentiras en cadena que frenan la investigación de los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA, la complicidad con sectores históricamente antijudíos o la traición a los familiares de las víctimas del atentado, son sólo efectos colaterales.

* Periodista

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Un comentario

  1. El artículo es un saludable abordaje honesto sobre un tema que se evita tocar , porque hay cuestiones que aparecen veladas a las discusiones democráticas.
    Una de ellas tiene que ver con la mirada que el mundo y el país tienen sobre personas de origen judío.
    A este respecto, es indudable que se ha estigmatizado desde el fondo de la historia a quienes son de origen judio . Siempre ha existido como un dedo acusador hacia estas personas, fundamentalmente por lo que se considera gran codicia por el dinero ; y una desgraciada cuestión que tiene que ver con lo religioso: se acusa al pueblo judío de matar a Cristp .
    Como católico, antes practicante litúrgico-sacramental , hoy sólo de nombre , jamás he considerado , siquiera minimamente , ese dislate de que los judíos mataron a Cristo .
    Las Sagradas Escrituras , la Biblia , nos marcan, a las personas de fe , un plan divino , en el que se enmarca la oblación de Cristo para la salvación de la humanidad. El medio o instrumento escogido , para llevar adelante ese plan salvifico, es lo de menos . Es irrelevante, porque lo que ya estaba predestinado, debía inexorablemente que producirse.
    Yendo a cuestiones más profanas, creo que la Shoa provocada al pueblo judío por el nacionalsocialismo alemán, afectó gravemente su existencia , su mirada.
    Fue tan brutal el ensañamiento del Tercer Reich alemán , que despertó en el pueblo judío una comprensible sed de justicia, que con el tiempo derivó en venganza hacia todo aquel que osara cuestionar al judío y a Israel .
    No es descabellado o antojadizo decir que Isrsel le hace al pueblo palestino , lo que la Alemania nazi le hizo a los judíos.
    Creo que la derecha de la colectividad judía en Argentina nubló su perspectiva. Se creó el mito de que Peron y el peronismo dieron asilo a los nazis , y a partir de allí se cabalgo temeraria e interesadamente sobre esa idea distorsionada.
    Está claro que la DAIA busca castigar a Cristina y al kirchnerismo por tener posturas muy claras , que Isrsel considera inadmisibles . Por ejemplo , el reconocimiento de Palestina como Estado . Lo que se hizo durante el segundo gobierno de Cristina . La severa advertencia del gobierno de Cristina cuando Israel pretendía bombardear una iglesia católica donde se encontraba un sacerdote argentino. Eso fue durante los bombardeos a Palestina de 2014 . Concretanente el gobierno argentino le hizo saber a Israel que de producirse ese hecho se afectarían gravemente las relaciones diplomáticas entre ambos países. Eso para Israel es inaceptable.
    En definitiva, todo aquél o aquella que asuma una postura contraria a la de la derecha argentina judía será objeto de persecuciones feroces , porque buscan intimidar y evitar que se produzcan comportamientos similares en el futuro .
    Lo de Irán es una excusa ; un pretexto.
    Además, están sucios en este tema de la voladura de la AMIA . Saben la verdad . Saben que todo se desató por la nefasta decisión geopolitica del riojano infame de ajustar toda la política exterior argentina a la norteamericana .
    Las célebres » relaciones carnalisimas » del horrendo canciller, Guido Di Tella .

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