La cuestión Mapuche y la discriminación

Desde el sur llega este análisis sobre la realidad que subyace al relato con fines económicos y políticos que atribuye la violencia incendiaria al pueblo mapuche. Nota de Marcelo Héctor Parra.

Da la sensación que la campaña de fobia racial anti mapuche se está tomando una tregua. Resulta que se acerca la temporada turística y una cosa son los prejuicios y otra el bolsillo. Se sabe que, a un territorio tomado por terroristas, no se lo elige para vacacionar. Pero el racismo no nació ahora y posiblemente se extinga con los últimos humanos, así que, mientras que estemos en el planeta deberemos estar atentos al tema.

Para los Mapuche, el prejuicio racial lleva unos 150 años. La necesidad de ser estigmatizados como violentos, sucios etc. se ve plasmada en los relatos de las cautivas y en distintos justificativos que se le brindó a la mal llamada campaña al desierto, encabezada por Roca. Entonces para cuando pase la temporada turística y algunos vuelvan a posar sus ojos sobre la nación mapuche, quedarán algunas preguntas por responder.

Ahí vamos…

1- ¿Se puede decir que los incendios son responsabilidad de los mapuche sin basarnos en un prejuicio racial?

No, no se puede, no hay manera. Ninguna. No la hay. No hay ningún video, ningún testigo, ninguna investigación judicial que nos permita adjudicar los incendios a la Nación Mapuche. Sí aparecen, en algunos casos y en otros no, cartas anónimas adjudicándose el incendio. ¿Alcanza para culpar? Desde un punto de vista jurídico no. Esos anónimos bien pueden ser escritos por vecinos que no quieren la para ellos tan indeseable presencia en la disputa de los terrenos. Y a pesar del macrismo, que lo hirió de gravedad, el principio de presunción de inocencia sigue vigente en nuestra ley como una base fundamental de la democracia. Por ejemplo, durante los incendios de bosques de principio de año en la provincia de Chubut, el Senador rionegrino Alberto Weretilneck, afirmó que conocía la responsabilidad mapuche. Sin embargo, los peritajes de la policía federal lo desmintieron. De cuatro focos de incendio, uno comenzó por desperfectos eléctricos y en los otros tres, que bien pueden haber arrancado de un asado mal apagado, como tantas veces ocurrió, se estableció que no había existencia de aceleradores, es decir, nadie tuvo la intención de propagarlos. Cabe destacar que el único muerto víctima del incendio fue el trabajador rural Sixto Garcés, mapuche. Entonces, ¿en dónde aparecen los mapuche en la escena? En el prejuicio racial. Repito por si no quedó claro, para los “Pichettos, los Weretilneck y los Lanata…”No hay ninguna prueba, testigo, video ni investigación judicial que diga que fueron los mapuche los que prendieron los distintos incendios.

2- ¿Los mapuches son feos, sucios y malos?

La estigmatización causa dolores profundos en los barrios de ciudades como San Carlos de Bariloche, en los cuales la mayoría de la población es descendiente de mapuche. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que hay distintos casos, tantos, como personas. . . Los hay sensatos y los hay “cabeza

de termo”. Como en cualquier nación del mundo, como los españoles, los italianos, los ingleses, etc. Les recomiendo charlar con Orlando Carriqueo, o con el Lonco Mauro Millán, y les aseguro que tendrán de las charlas más lindas de su vida. Y le rindo homenaje a la memoria del Doctor en Filosofía Andrés Payalef, con quien podías apasionarte por Platón o por el Diego.

3- ¿Podemos afirmar que la Nación Mapuche es un peligro para la Argentina?

La Nación Mapuche está organizada en distintas comunidades. No tienen un gobierno ni un líder central. Quizás por eso resistieron tanto la invasión española. Cada comunidad tiene sus particularidades, sus Loncos, sus huerquenes. Cada una habita territorios distintos. No todas se quieren entre sí. Varias, como la que está en conflicto en Cuesta del Ternero, hicieron sentir su voz públicamente rechazando cualquier tipo de reivindicación iolenta. Muchos viven en los barrios populosos de la Patagonia. Están integradas por mamás, niños, abueles. Gente que se enamora y muere. Quien quiera inventar en ellos un peligro, tendrá que garantizar la ignorancia de sus interlocutores.

4- ¿La RAM existe?

Como una fuerza organizada con armamento que arrancan árboles de cuajo, con logística de una fuerza militar, NO. En algún momento un dirigente del PRO de Río Negro me dijo al aire, que la RAM tenía apoyo del ETA, el IRA y de Cuba. Si, así como lo leen. Lo dijo sin ponerse rojo. Es más, recién el lunes de la semana pasada ordenó la justicia que se investigue si en realidad existe tal cosa como la RAM. O sea…. todavía no se sabe. Es más, en dos causas judiciales, una de 2015 y otra de 2019, se dictaminó que no se podía comprobar la existencia de la misma. Sí existen, jóvenes mapuche que sueñan con un mundo distinto, con reconocimientos, incluso aquellos que vislumbran recrear su nación. Aparentemente la cabeza de este movimiento sería Facundo Jones Huala, actualmente preso en Chile. Ah, si fuera necesario, rechazó cualquier tipo de reivindicación violenta realizada de forma individual o grupal que históricamente terminan con más sufrimiento y dolor, justificando feroces represiones. Pero esta es otra historia. Y desde hace más de un siglo, los muertos, los pusieron ellos. Rafael Nahuel y Santiago Maldonado, los últimos.

5- La Vivienda ¿es un Derecho Humano Universal?

En San Carlos de Bariloche se generan anualmente unas ochocientas familias nuevas, en este afán que tienen los seres de juntarse y tener hijos antes de volverse a separar. El último plan de viviendas fue realizado en el 2014 por el gobierno de CFK. Es de imaginar, que mapuche y otros, seguirán buscando cumplir con ese Derecho Humano básico que es el de tener en dónde hacer sus vidas. En una ciudad en donde un terreno barato puede costar 30 mil dólares, puedo asegurar que los conflictos se repetirán cada tanto. Sabemos que una vez en propiedad del terreno los vecinos, mapuche o no, se organizan entre parientes y amigos y construyen algo, pero acceder a la tierra es imposible.

O tomamos el tema, o el tema nos toma a nosotros. En una novela de Kurt Voneguth se sugiere alquilar globos aerostáticos individuales a los habitantes de una isla para que no tengan que pisar propiedad privada. Si mal no recuerdo, los globos eran amarillos.

6- Final

Podemos seguir con zonceras como que los mapuche eran de Chile. Que uno puede reclamar tierras en España del tátara abuelo, etc. Podemos hablar de Lewis y su lago escondido. Del millón de hectáreas de Benetton. Si, un millón, piense el lector que CABA tiene 40 mil hectáreas. Del cobro de seguros a lo largo de la historia por propiedades incendiadas. De casas antiguas de Patrimonio Histórico que solo podía ser renovadas si se incendiaban. De bosques nativos, intangibles, que tras un incendio dan paso a plantaciones comerciales y tantas historias más. Lo cierto es que la Constitución Nacional les garantiza a los pueblos preexistentes un lugar para que desarrollen su vida en comunidad. Que esas tierras deben ser habitables. Y que pertenece a pueblos originarios cualquier individuo que habite el lugar y se perciba dentro de esa comunidad.

Tierras sobran, lo que falta es voluntad de los discriminadores de siempre.

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2 comentarios

  1. Gracias por este compendio de verdades. Es necesario, de vez en cuando, leer algo que nos organice las ideas que a lo largo de años nos hemos formado y que se acumulan en nuestras cabezas de modo anárquico. Este portal es indispensable.

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