La Doctrina del “cuentapropismo”

La justificación de los dirigentes macristas de que las tareas ilegales de los agentes de inteligencia se debían a acciones autónomas es un insulto a la inteligencia. Nota de Daniel Llermanos *

Silvia Majdalani y Gustavo Arribas, los jefes del cuentapropismo

Cuando alguien  pregunta a un Profesor para qué sirve el derecho, la respuesta suele  ser breve y unívoca: Para hacer Justicia.  

La Justicia sirve ni al Estado y a los ciudadanos y de ella no puede servirse ningún poder político ni económico. Sencillamente no puede responder a poderes ajenos a su función constitucional. 

Para hacer Justicia es menester el empleo del lenguaje. 

El lenguaje debe ser preciso para fundamentar correctamente las decisiones. 

El lenguaje que describe situaciones de imposible existencia pertenece a la ficción, a la imaginación de un novelista, no al Derecho. 

El lenguaje que refiere posibilidades de imposible realización o de inimaginable existencia, denuncia pobreza del pensamiento u ocultamiento de la verdad, malversación de la realidad para acusar falsamente o dar impunidad, en algunos supuestos, para ambas cosas. 

El fallo de la Cámara Federal pretende encauzar los sucesos de la inteligencia ilegal dentro de la hipótesis del cuenta-propismo. Demostraré seguidamente que esa hipótesis carece de mínimas bases de sustentación.

El concepto de trabajador por cuenta propia es similar en todas las latitudes. 

En el diccionario castellano cuentapropista significa persona que, sin ser comerciante o profesional, vive de su propio negocio. 

El independent worker y el travailleur indépendant, de Gran Bretaña y Francia participan de las mismas características. 

Estas categorías incluyen a quienes trabajan de manera independiente –o a lo sumo con uno o más socios– sin emplear a persona alguna. Ese tipo de trabajadores conforman un heterogéneo universo ocupacional que comprende desde el desarrollo de tareas profesionales hasta actividades de subsistencia.

Los cuentapropistas –siguiendo las enseñanzas de Diego Rubinzal- pueden ser clasificados en tres grupos:

1. Profesionales: desarrollan actividades altamente calificadas (médicos, ingenieros, contadores, abogados, arquitectos) y ganan en promedio más que los asalariados registrados.

2. De oficios: abarca a trabajadores calificados (enfermeros, albañiles, pintores, electricistas, comerciantes, taxistas, profesores) cuya remuneración promedio es semejante a la percibida por los asalariados no registrados.

3. De subsistencia: incluye a trabajadores no calificados (changarines, vendedores ambulantes, cuidadores). En este caso, el cuentapropismo es el único “refugio” posible ante la imposibilidad de acceso al mercado de trabajo formal. Sus ingresos suelen ser inferiores a los que reciben los asalariados no registrados.

Las características del cuentapropismo en Argentina fueron mutando a través del tiempo. A mediados de la década del setenta, era considerado un sector “cuasiformal” integrado por individuos que rechazaban trabajar en relación de dependencia. En otras palabras, la mayoría de los trabajadores “por cuenta propia” eran emprendedores que optaban libremente por esta alternativa debido a su baja aversión al riesgo.

Ahora bien, siguiendo la letra de la ley 23320, el personal de la AFI, sus funcionarios o miembros son personas dependientes de un Organismo Nacional que dependen del Presidente de la Nación y son reclutados que por su conducta y vida pública que proporcionen adecuadas garantías de respeto a la Constitución Nacional y a las normas legales y reglamentarias vigentes y están sometidos a estrictos controles en su actividad para que desarrollen actitudes y valores que requiere la formación de personas y funcionarios responsables, con conciencia ética, solidaria, reflexiva y crítica. 

Dentro de ese esquema tuitivo, reciben una formación y capacitación específica en tareas de inteligencia y vinculadas al derecho, la formación y capacitación científico y técnica general y la formación y capacitación de contenido humanístico, sociológico y ético.

Este esquema legal coloca a los funcionarios de la AFI fuera de cualquier posibilidad de “cuenta-propismo”.

Queda claro que la expresión que señalé o es absurda y que posee entidad grave y manifiesta. El razonamiento de los sentenciantes, está afectado por desconocimiento evidente de los hechos y del derecho. El alegado cuenta propismo es una  conclusión incongruente  contradictoria con las constancias objetivas de la causa. 

* ex Juez Penal de Lomas de Zamora y profesor Universitario

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Un comentario

  1. Son amorales.
    Como son una mafia trabajan aceitadamente .
    Fue Ritondo , pupilo de Toma , quien dijo por primera vez » en inteligencia hay mucho cuentapropismp ‘ » .
    Oh casualidad que Llorens y Bertuzzi hablan de » cuentapropismo » . Son una banda, donde todos y todas se revuelcan en el lodo .
    Es su materia prima predilecta . El fango , barro .
    Son la Mugre .

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