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El dibujo de Sábat

Hermenegildo Sábat es un artista notable, un exquisito de la caricatura, y es además un hombre admirado y respetado por actitudes como la que tomó ahora: no decir una sola palabra sobre el dibujo que publicó el martes y sobre el que escupió fuego la Presidenta. No contestar un agravio es una actitud de caballero. También es una actitud que ayuda a constituir a un agraviado. No hay voz, en la lengua, o por lo menos no se me ocurre ahora, que celebre al agraviado que contesta. Un dato interesante, que refuerza la idea de que la lengua no es más que un fabuloso aparato de poder. Cristina, sin ir más lejos, se sintió agraviada y contestó. En la puesta en escena pública, Sábat es el que no contesta el agravio, el caballero. Hubo una larga época de mi vida en la que trabajaba con caricaturistas, en Humor y en Superhumor, y sé que también para ellos Sábat es el mejor, lejos, el más admirado. Básicamente, y ése es el argumento que más veces escuché, porque él encarna más que nadie la posibilidad de la caricatura derivada en la obra de arte.

Ahora bien: sobre arte y política hay mucho escrito, no vamos a volver a escribir que la excelencia del arte no garantiza en absoluto ni su claridad ni su intencionalidad política, incluso mucho más allá de las propias intenciones de su autor. Que al fascismo lo inventó un poeta, Marinetti, que creía exclusivamente en el futuro.

Yo miro siempre los dibujos que Sábat publica en Clarín, porque me encantan, como a tantos. Y siempre el ojo busca el mensaje. Y no un mensaje mafioso o cuasimafioso, claro, pero sí un mensaje. La caricatura es una de las artes más obstruidas para liberarse de eso que en la literatura, en el cine o en las artes plásticas ya es cliché, vulgar, pesado. El mensaje, ni más ni menos. La moraleja. Un decir del autor a través de su obra. Un editorial. Un caricaturista no puede impedir que su caricatura “diga algo”, porque ésa es la esencia del oficio: no sólo captar rasgos generales de las fisonomías y reproducirlos para causar gracia, sino captar los rasgos que delaten un carácter.

El martes por la mañana me había quedado un rato largo mirando el dibujo que irritó tanto a la Presidenta. El ojo buscó, como siempre, la palabra Sábat en el dibujo, pero el mensaje era doble y, por lo tanto, confuso. Los que mejor resuelven una caricatura son los mensajes simples y fuertes. En el dibujo, a la Presidenta le salía un Kirchner del costado izquierdo de la cara. Eso era un mensaje. Pero la cosa se complicaba con la boca tachada de la Presidenta. Había que cruzar esas dos informaciones y concluir algo, desencriptar el texto. Y ahí, con esos dos signos abiertos pendientes de su reunión en un significado, podían leerse demasiadas cosas.

La que yo leí por mi cuenta, por la mañana, y me pareció realmente estúpida, era que Cristina no tiene voz propia, y que su apuntador es Kirchner. Como sé que Sábat nunca simpatizó con nada vinculado al peronismo, supuse que era un dibujo misógino, gorila, en fin, un mal dibujo. Ese es el riesgo que toma la caricatura: debe decir algo que el receptor interprete de inmediato y que coincida con su propia lectura del mundo, sea en forma consciente o inconsciente. Sábat y yo, como receptora, percibimos el mundo de maneras distintas, dormidos y despiertos. Cuando eso se hace evidente, no hay romance artístico posible.

De todos modos, por lo caliente del conflicto y por las circunstancias particulares (el texto que lo rodeaba) en las que fue publicado ese dibujo, me llamó la atención su pobreza. O decía algo demasiado trillado, demasiado meneado, demasiado bobo, o decía algo que yo no alcanzaba a entender. Las buenas caricaturas se entienden al vuelo, se comprenden casi antes de terminar de mirarlas. El final de la mirada ya es de reconocimiento.

La Presidenta lo interpretó como un “mensaje cuasimafioso”, una yunta de palabras que cayó como un kilo de masas de sabayón. Y se preguntó: “¿Qué me quieren decir, qué es de lo que no puedo hablar, qué es lo que no puedo contarle al pueblo argentino?”. Evidentemente, ella lo había leído de otra manera. Yo, la verdad, me quedé intrigada. Me hubiera gustado, pero por mi intriga, que Sábat dijera qué quiso decir con el dibujo.

Por lo demás, los caricaturistas, que siempre hicieron bien y lo seguirán haciendo cuando reclaman su total libertad de expresión, deberían comprender también que aquellos a quienes caricaturizan no firmaron con ellos ningún contrato de des-ofensa. Que es la ley de la caricatura la que dice que los caricaturizados deben guardar silencio, “soportarlos”. Es la mítica de la caricatura. ¿Pero cuál es entonces la restricción moral de la caricatura, si da por supuesto que criticarla es de por sí “intolerancia”?

En una democracia (y esto es tan obvio y sin embargo tan poco presente en los medios), todos son pasibles de críticas. Todos los sectores y todos los estamentos. El periodismo también.

Que no deban ser nunca censurados, ni las caricaturas ni los medios, no implica que no puedan ser criticados por aquellos que se sienten agraviados por sus notas o sus dibujos. La libertad de prensa no implica en absoluto el silencio obligado de quienes son a su vez criticados por los medios. Lo que implica la libertad de prensa es que todos los sectores puedan hacer públicas sus opiniones. Llega hasta ahí.

La ambigüedad promueve las interpretaciones. El artista lo sabe. Y el estilo del esbozo, de la sugerencia, en lo estilístico, es una impostación de tiempos de censura. Yo básicamente lo que escucho en los medios sobre Cristina son insultos. Me resulta hasta inquietante que se ponga en duda la libertad de prensa.

Si hay algo que deben admitir los caricaturistas es el enorme peso político de sus lecturas sin texto. Cuando el mensaje es simple y fuerte su decir es tan potente, que el principal órgano de oposición durante la dictadura fue la revista Humor. Y claro que me acuerdo de la tortuga de Illia. Pero los caricaturistas no están exentos de responsabilidades ni ubicados más allá de la crítica. Y deben hacerse cargo de sus mensajes, sin ningún adjetivo. De sus mensajes.

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42 respuestas a «El dibujo de Sábat»

No se puede criticar a la presidenta sin que le apliques al mensajero alguna G y sin punto: gorila, golpista, garca. Hoy es Sabat, mañana le tocara a Quino.

Mi lectura personal del dibujo es que Nestor Kirchner le susurra al oido que se calle (boca tachada), que no se exponga tanto. Que no contestara agravios. Que el silencio es poder y lo esta desperdiciando.

Ahí está: la caricatura puede llegar a entenderse como misógina, a lo sumo y en tren de buscar mensajes y connotaciones negativas.

Ahora…de eso a «un mensaje cuasi mafioso» me parece que hay una diferencia muy grande.

Por último, hay gente mas gorila y criticable en los medios para criticar («La Nazi On», Hadad, etc.) que hace cosas peores ¿por que, justo, criticar a Sabat?

Creo que ademas del mensaje hay que analisar el medio. La interpretacion que mas adecuada me pareció hasta el momento es que habla Nestor y no Cristina.

Y coincido con lo que dice Sandra (a quien voy a agregar a mi feed de noticias ya mismo), criticar a los medios no es atentar contra la libertad de prensa.

Me parece que el papel de los medios (clarin, noticias, diversos noticieros de la tarde y la noche) es patetico. Ya no hay analisis, no hay profundidad, los periodistas de los principales medios se limitan a reproducir dichos, narrar eventos y a escribir notas de opinion. Nunca investigar.

En lugar de enriquecer el dialogo, ayudar al lector a pensar, los periodistas se limitan a banalizar los temas. Cuando el tema es «La retenciones», cualquier entrevistado puede rapidamente desviar el tema y se trata de resumir en titulares «Gobierno vs Campo», «Se lleva al productor al borde de la extincion», «El gobierno se roba la plata de los que producen», «Las retenciones a la pesca o al petroleo», «El discurso de la presidenta ¿es o no es duro?», «Los productores son malos porque la leche no llega a los comedores», «D’Elia le pego a un tipo». Y el periodista nunca refuta, nunca investiga, no busca un dato para mostrar algo mas que lo que dicen las partes interesadas.

En este caso, cuando el tema es «El rol de los medios la ultima semana», cuando la presidenta dice algo serio como que los medios de comunicacion son irresponsables, rapidamente se deflecta el asunto y se empieza a hablar de las caricaturas de Sabat, se hacen declaraciones de repudio, se habla de la libertad de prensa.

¿Porque se habla siempre de la libertad de prensa pero nunca de la calidad de prensa? O mejor aun, ¿porque se defiende tanto la libertad de prensa pero nadie se cuestiona si realmente existe tal cosa en la actualidad? ¿No es verdad acaso que la prensa actualmente es tan libre como el rating lo permite? Cualquiera que haya visto un noticiero de canal de aire puede darse cuenta de a que hago referncia: Un programa donde lo principal ya no es la noticia de relevancia sino la de interes. Asi tenemos grandes segmentos dedicados a temas triviales, deportes y las tan odiosas «notas de color», donde se relata algo tan simpatico como irrelevante. Tambien tenemos las noticias-que-no-son-noticia, como un choque o un robo o un desalojo. Y esas «noticias» son en las que el noticiero se detiene: muestran el auto abollado, el vecino que no vió el robo pero escuchó algo, la madre gritando que tiene hijos.

Pero cuando la presidenta dice «Son los piquetes de la abundancia» y tira razones por las cuales el campo gana cada vez mas, ningun periodista se dedica a investigar si lo que dijo es verdad, cuanto gana una persona con x hectareas de soja… no, lo unico que hacen es ir a preguntarle a algun terrateniente qué opina al respecto.

Para citar excepciones en el ultimo caso, pongo el diario Pagina 12, que mostró mucha información al respecto, analisis de entidades independientes, etc, que el clarin descubrió misteriosamente y reprodujo a ultimo momento cuando ya estaba todo resolviendose.

El texto de de Sandra Russo me parece buenisimo, por claro y acertado, sobre todo porque hace lo contrario de lo que yo critico en los medios masivos de comunicacion, en lugar de ir de lo importante a lo trivial va de lo trivial (una caricatura) a lo realmente importante (la libertad de expresion y prensa).

Sandra: Suerte que encontré tu weblog. Me gustan mucho tus artículos. Son claros, no-concesivos y muy inteligentes.
Me gustó mucho este sobre el dibujo de Sábat. Interpreto una posición ecuánime, o al menos no despiadadamente condenatoria de las expresiones de Cristina y pone al caricaturista en su lugar, coom alguien criticable.
Me gusta también la defensa de género que hacés de la presindeta. Estoy cansado de escuchar que el que gobierna Néstor y me parece que son todos comentarios misóginos.
Recuerdo al principio del gobierno de Néstor que todos decían que ELLA gobernaba. Eso luego pasó, y ahora vuelve lo mismo pero en ella. Además de misoginia creo que ahora hay incomprensión de las formas de comprensión política setentistas llevadas al gobierno. Si algo bueno tuvo los setenta -no les admiro, casi nada- fue la reivindicación de la política como herramienta de transformación y eso es lo que muchos hoy no se bancan, porque están atravesados culturalmente por la herencia de la dictadura.
No me parece del todo adecuado que una presidenta se refiera a una caricatura, no es sul rol. No creo que su intención haya sido amedrentarlo, pero no termino de entender el dibujo y me parace que aunque no buscado el resultado es un mensaje mafioso. Aunque imagino que Sábat no haya querido decir eso, claro. a veces uno quiere decir una cosa y no resulta así.

Espero que esto lo leas y te felicito nuevamente.

gracias

Este Gobierno es un desastre al igual que los anteriores. Estoy harto que la presidente se excuse en la misoginia y gorilismo de la población para denostar las críticas a su pésima gestión. Hace años que esta mujer como el resto de los garcas que nos gobiernan están en política y lo único que hacen es administrar las crisis para ganancia de sus verdaderos patroncitos que no somos nosotros sino los dueños de las tierras, del petróleo, de los medios, etc. Yo quiero saber como puede ser que para atender una puta estación se servicio se tenga que tener el secundario completo, y para ser presidente de la nación, lo único que se necesita es ser elegido por el «pueblo». Que trampa ridícula, habrá dicho telerman cuando se postulo para intendente. Basta de esta falsa democracia, blanqueen desde los medios que este es un proceso que comenzó en el 76 con una rudeza implacable y que se ha mantenido durante todos estos años la misma estructura económica de extracción. La presidente pide que se comenten las buenas noticias, cuales son? El puto tren bala?, que futuro tiene alguien este país con un sueldo medio?

Aclaro que compré Mitologías de Barthes por vos Sandra.

Pero cuando leí tu artículo se me vino a la cabeza una parte de este libro de Barhtes: «Crítica muda y ciega» (pag 36 a 38).

«¿Por qué la crítica proclama su impotencia o su incompresión? Nada más cómodo que confesar no comprender nada, nada más irónico, y por lo tanto más seguro, que reconocer profundamente avergonzado que no tiene la suerte de estar iniciado en la filosofía de los Extraordinario; y nada más autoritario, que pleitear por la inefabilidad poética».

Aclaro que es uno de los primeros artículos que me provocan un ruido o algo que me dice que no siento lo mismo que Sandra. O, mejor, que no me ayudó a comprender y a esclarecer, como los demás.

Sandra, me gustaria que me escribas a matiasmanna@hotmail.com. Admiro mucho, demasiado, tus artículos.

Me gusta que alguien le pegue a los medios y a los periodistas. Está bueno que se les tire un poco de mierdita. Estoy harta de los medios en general (salvo excepciones) y de la televisión en particular. Son lo peor de lo peor. Parece que se puede decir cualquier barbaridad por tv y todos lo festejamos. Grrrr. Me da mucha rabia! Y formularles una crítica es estar contra la libertad de prensa. Cuál es la libertad de prensa de hablar de «ciudadanos» por un lado y «piqueteros» por el otro?

Los medios se dan el lujo de decir lo que se les canta. El gobierno puede explicitar su posición, puede responderles. Claro que puede responder a los medios, pero esa es una respuesta entre muchas respuestas que el gobierno da. Si hay algo que debe hacer un gobierno para seguir mas o menos en pie, es responder. Y acá hay otra cosita a la que contribuyeron los medios – la tv sobre todo- , esa incapacidad de distinguir lo importante de lo anecdótico. Quizás la presidenta también se confunde a veces y pierde tiempo en lo anecdótico. Pero como la banco, la voté y la sigo, como me gusta escucharla y creo en ella, tolero estas “cositas”. Pienso «qué calentona es!» y me muerdo el labio de abajo y sonrío, y no me parece tan terrible.

Hay que hacer tanto escándalo? Publicar algo, supone -justamente- hacerlo público. Con todas las implicancias que tiene. Eso también es la libertad de prensa. No entiendo por qué se dice que no hay libertad de prensa. Cuándo no hay libertad de prensa no se puede decir eso!

«Creer», «bancar», «seguir», como quien a va a la Bombonera o a Lujan, no? Y si, dale, cerremos los ojos, callemos todas las voces criticas, tanta mala onda es un bajon. Deberiamos haber empezado antes, como diez años atras. Ya lo dijo el «procer» de Anillaco en el 95: «Les gane a los periodistas y a los medios». Nada nuevo, todo se repite, nada se transforma.

Azulgris, tenés problemas graves de lectura, me parece, y sos incapaz de leer lo que se dice sin empujarlo a alguna exageración que termina adulterando lo que el otro dijo.

¿En serio creés que en este momento no hay voces críticas al gobierno? Yo diría que es exactamente al revés. Los medios están casi unanimemente en contra del gobierno. Señalar eso no es equivalente a «acallar» las críticas.

Y tu comparación con Menem carece de sustancia. Yo también podría decir que una asesina serial en 1967 dijo «nada nuevo, todo se repite» y que por eso vos y ella son lo mismo.

El problema acá no es la censura o las presiones, es que gente como vos está empujando con fuerza el debate hacia abajo, hacia la acusación gratuita, la chicana y la hipérbola, no vaya a ser que haya que pensar moviendo los cascotitos.

Momentito, vos me malinterpretas mi malinterpretacion. Lo que yo digo es que ningun gobierno deberia quejarse del periodismo. Estan para, si, eso, gobernar, no para peleas de arenero. Este gobierno y los que vendran. Lo que no entiendo es a los periodistas que «defienden» a cualquier presidente. Es esa su funcion? Si es asi, por que? Si son opinologos o apologistas, que lo digan claramente. De cualquier modo, todos los que asi sean terminaran como Neustadt, resentidos y olvidados.
En otro desorden de cosas, a que te referis con «cositas», «calentura» de la presidenta? Moyano es una «cosita»? Los hampones, digo intendentes, del suburbano tambien? Eso no hay que discutirlo? Hay que morderse el labio y sonreir?
Lo de la asesina serial no te lo cazo, pero debo ser yo, no vos.
saludos totales.

Pero mirá vos, así que la política, para vos es el mutismo y el acatamiento. O sea, el gobierno es criticado, cuestionado y el gobierno tiene que ser sumiso y calladito la boca, y acatar todo lo que se le dice. Según vos, entonces, el discurso, la discusión y el debate deben ser abandonados por el gobierno y dejado en manos de gente tan santa y con tantas buenas intenciones como La Nación o Clarín o Radio 10. Pero mirá qué lindo.

Desde que el mundo es mundo y la política es política, las peleas de arenero según las llamás vos, son parte central de la política. Se puede criticar a los medios, y en este caso vale criticarlos o señalar cosas, porque en esta coyuntura es obvio que no hay ingenuidades de ningún lado.

Este discursito berreta de que los que gobiernan son empleados de los ciudadanos, y deben lobotomizarse, callarse opiniones y ausentarse del debate y la discusión ideológico me parece, no solo idiota, sino peligrosísimo. Toda puja de poder (y la política es eso) y toda administración de lo escaso (y la política también es eso) es también una lucha entre discursos, en el que se descubren cosas por fricción y por negociación. Si nos negamos al debate y a la ideología y salimos con la cantinela de que el gobierno solo debe administrar (como si administrar fuera una tarea neutra) lo que estamos haciendo es convirtiendo al gobierno y al estado en un cajero automático.

Al leer tus comentarios me queda la duda: ¿sos ingenua y reaccionaria? ¿sos de la nueva avanzada de la tecnocracia que recita el cantito Macri de administración sin ideología y sin política? ¿sos políticamente nihilista y todo te da lo mismo? ¿O estás, como muchos, tan enceguecida en tu odio al gobierno, que la única coherencia que sostenés es ser anti cualquier cosa que defiendan o digan defender los K?

Ah.
Con respecto a «creer”, “bancar” y “seguir”, digo que sí mil veces. La política también eso. No lo digo yo nomás. Lo elementos irracionales en la política vienen siendo analizados hace bastante. Desde Freud y Le Bon (psicología de las masas), hasta Weber (concepto de legitimidad), pasando por Mosca y Pareto. Podemos seguir con el listado de autores que justamente hablan de pasiones (como en la bombonera), de creencias (como en Luján). Es así, son elementos que están. Por suerte, también en la política hay sentimientos, intuiciones, dolor, rabietas: toda una trama de sentidos.
Eso no significa que no puede haber críticas, desde la razón o desde las pasiones más irracionales. Discutamos a Moyano, a los intendentes, al Gobierno nacional. Discutamos y pongamos esos sentidos sobre la mesa. Pero pongámoslos, reconozcámoslos, todos. Inclusive vos, azulgris.
Además de la crítica -en todos sus sentidos-, por mi parte estoy dandome el lujo de creer
alguna vez
quiero ganarle a la apatía
(no al campo, ni al gobierno, ni a nadie mas. quiero ganarle al tiempo que no es tiempo, porque la historia nos des- historiza; y al espacio, quiero ganrale al lugar posmo, que es ningún lugar)

Por último, Cecilia somos dos. O mucho mas que dos.

Cuando uno debe empezar a tratar de responder aclarando que no es «ingenua y reaccionaria» sino todo lo contrario, ingenuo y reaccionario, o mucho peor, macrista (o lilista?carriosista?lopesmurfista?), se sabe que la cosa no va a ir bien. Igual intento: Yo, despues de votar, me saco la camiseta. No soy de seguir ni defender. Lo que me queda claro es que vos crees que el gobierno no debe administrar, resolver problemas, etc. Ok, olvidemoslo (Pensar que alguien dijo «mejor que decir es hacer y etc»). O que tiene el derecho de acusar de mafioso a Sabat. Perfecto. Vayamos a lo tuyo, la discusion ideologica. Entonces pregunto, desde arriba del banquito (soy un enano fascista): que ideologia del gobierno pretendes discutir con Moyano, Barrionuevo y los otros gordos (que desguazaron el Estado, te acordas?) y los intendentes del conurbano al lado de la presidenta? Como te explicas esa contradiccion a vos misma, a los que te rodean? O la justificas con eso del fin y los medios? Donde quedo aquella idea de la trasversalidad y la nueva politica? Tus descalificaciones no me molestan, pero trata de mechar alguna respuesta, que si no se torna aburrido.
Odiosa y enceguecidamente tuyo.

Cecilias: primero, creo que todavia el pueblo quiere saber de que se trata, y sin escarapela te lo digo. Creo que en vez de bancar, seguir o creer, hay que dudar y demandar, siempre, a todos los gobiernos, con la palabra y en el disenso. Prefiero la critica despiada e injusta a la complacencia y la justificacion. Por que? Un gobierno en una democracia firme como este siempre es mas poderoso que el interes mas poderoso que podamos ver o imaginar. Las palabras «golpe», «enemigos», ‘ellos y nosotros» , «vienen por las reservas de agua, por el aire, por el asado» y demas no son mas que parloteo «berreta» para la «gilada», por usar un poco tu pequeno Aliverti Ilustrado (bueno, no pude meter ni «chicana» ni «coyuntura») y abusar de las comillas. Parloteo que, ademas de anacronico, distrae de una realidad que nos come de a pedazos.
Lo que no puedo ni empezar a discutir es si esta bien asociarse con sujetos como Barrionuevo, Moyano, Hadad y otros ilustres que hoy aparecen asociados a este gobierno. En funcion de que bien superior aceptarlos como una necesidad politica del gobierno? Por que hay que cerrar ojos, oidos y boca ante semejante doble mensaje? Cual es la coherencia ideologica? Fue eso lo que la gente voto? No se, a mi me parece que no queda otra que el sinceramiento o el cambio. Del gobierno, de vos (uds), de Sandra Russo, de todos. Saludos totales.
PD: yo solo creo en la camiseta azul y oro.

Cecilia, decís que te gusta que alguien le pegue a los medios, pero no creo que sea este gobierno el que esté cumpliendo tus deseos. Este gobierno le paAga a los medios por medio del manejo discrecional de la pauta oficial, en todo caso este gobierno le pega a Sábat, quien no es «los medios», sino alguien que interpreta las cosas de una manera un tanto distinta a lo que le gusta de una interpretación al gobierno. Si te parece democrático, tolerante, y de tu misma idealogía criticar en el atril de la plaza pública de todos, ocupada, en su mayoría, por personas arrastradas ante la necesidad (los mismos que pocos años antes «bancaban» a Duahlde y a Menem) a un artista que piensa un tanto distinto al pensamiento oficial, entonces deberíamos ponernos a charlar sobre la esencia de la democracia y las bases de la que decís, es tu ideología.

Saludos

SÍ creo que el gobierno debe administrar. Ya te lo dije, debe dar respuestas, eso es gobernar: responder a las demandas. Pero estas respuestas son siempre ideológicas. Es decir que administrar – gobernar – hacer política – tener ideología son mas o menos la misma cosa. Al menos, las primeras dos no se pueden hacer sin las últimas dos. Partamos de ahí.

No se trata de que el gobierno tiene derecho de acusar de mafioso a Sabat, se trata de que tiene el derecho a interpretar el mensaje de Sabat y de hacer pública esa interpretación.

Por otra parte, la ideología y el gobierno no los pretendo discutir CON Moyano y todos los etcéteras. Lo mejor sería que nosotros discutamos A Moyano, a los intendentes, a todos los aliados del gobierno nacional. Lo mejor sería discutirlo seriamente. No justifico “con eso del fin y los medios”, digo que hay una red compleja, relaciones de fuerza, una historia para atrás muy condicionante. Para Cristina y para la troup Kirchner, pero también para todos nosotros.

Además de bancar, seguir y creer; dudo, demando y disiento, como te gusta a vos. No se puede hacer las dos cosas? Lo que pasa que parece que si estás con el gobierno tenés que ser un obsecuente. Tengo contradicciones, SI. Preguntás como las explico, y te digo: no las explico. No las tengo resueltas. Yo que no soy nadie, que estoy escribiendo en un blog a un desconocido, puedo no tenerlas resueltas. O digamos que puedo asumir que las tengo. Puedo decir que apoyo a Cristina y que hay días que me la paso putéandola!

En lo personal el fútbol no me contiene y la religión nunca existió en mi vida. Me gusta el gobierno actual por su proyecto político, un proyecto en el que creo. Pero también me doy el lujo de las contradicciones, sin perder ni ganar nada.

Besos, abrazos y cachetadas

Para Sergio / Creo que este gobierno le pAga a los medios y también le pEga.

generaste mucha controversia con esa nota!!!, en el website te dejo el enlace de un blog donde hablan de esa nota que escribiste. por mi lado yo no le veo nada malo a la caricatura, hay otras cosas para criticar que un diujo

Cecilia(s): Me alegra que finalmente te hayas puesto de acuerdo conmigo 😉 Casi que coincido con dos o tres cosas que comentas, pero me las guardo. Mas seriamente, pienso que nunca llega el debate sobre que hacer con el lastre y como remar hacia adelante. Creo que, por necesidad, arrogancia o comodidad, el gobierno se evita o se esconde de la discusion. Muy mal hace, a todos y a si mismo.

Esta bien que apoyes, en un dia bueno casi que admiraria tu optimismo. Para mi, quizas por decepciones pasadas y presentes, anda a saber, es mejor ser esceptico, criticar lo que me parece mal y demandar cambio, correcciones aunque sea. Igualmente sigo pensando que no es funcion del periodismo ir detras del gobernante de turno tirandole flores, piropos y papel picado. Menos aun aquel periodismo que en otras epocas hacia muy bien el trabajo de brindar mas claridad a los hechos.

Respecto del tema administracion e ideologia, bueno, no tengo idea. Pero si se que si rompia un caño en mi querido ex-barrio Meridiano V y el agua nos llegaba al colchon, no tenia mucho sentido pensar si era posmoderno demandar la presencia del Estado o si era mejor debatir el componente psiconanalitico del asunto cañistico. Como soy bueno, te la dejo picando para que me acuses de «macrista». Seriamente, ahi veo mucha confusion en este gobierno, y para desgracia de todos transforman a Macri en algo asi como el sentido comun.

Finalmente, me parece que Sergio tiene mucha razon. El gobierno no deberia quejarse. Todo sabemos que se obtiene pagando por favores.

Saludos totales.

AzulGris, hay una parte de tu discurso interesante y razonable. Pero se te pianta un lagri–, perdón, un patadón. Tenés todo tu derecho a tirar una patada voladora, eso forma del debate. Lo que le quita sustento a tu discurso es que vos tires patadas y ataques hacia el gobierno, pero si el gobierno los devuelve, le quites ese derecho, porque según vos, el gobierno solo tiene que ser puchinball y administrar. Eso es cualquiera. Y viene bien señalarlo: así se voltearon gobiernos, de Irigoyen a Illia a Perón, sosteniendo que los ataques eran lícitos y esclarecedores, y las defensas que esgrimía el gobierno autoritarias o falsas. Y venís también soslayando un dato importante, que te señalaron varios en los comentarios. Este gobierno tiene grandes multimedios y grandes grupos en contra. Sí, puede ser que el gobierno administre la pauta oficial para garparle a diarios más favorables a su gestión, pero dudo que eso inmute a Clarín o La Nación, empresas gigantescas que generan sus guitas independientemente de la publicidad que les paga el gobierno, y que son fuerzas políticas en sí mismas. Entonces, tu señalamiento de que el gobierno debería moderar la «emisión» de sus discursos, sería razonable si hubiera 3 diarios chiquitos, hechos con 5 mangos, y totalmente dependientes de la guita del gobierno. Lo cierto es que esa no es la situación: hay un puñado de multimedios que elaboran discursos que no tienen que ver con la línea que baja el gobierno, sino más bien todo lo contrario. Los medios «favorables» al gobierno son una inmensa minoría (Página 12). Todo lo demás está más o menos en contra por default.

Decir «estoy de acuerdo con el gobierno en este», no es lo mismo que «tirarle flores». Un apoyo ideológico o específico a una medida no es lo mismo que firmar un cheque en blanco. Ser oficialista no es en sí un problema, depende de lo que uno sea oficialista. Ser oficialista de una dictadura, no es lo mismo que ser oficialista de un gobierno, del que uno cree que representa la mejor opción en cuanto a ideología práctica en determinado momento.

Y respecto al macrismo, es bueno que lo hayas traído a colación. Macri prometió una administración «pura», «limpia», dejar de agredirse (o sea, de debatir) y actuar. Sus actuaciones hasta ahora son ínfimas o pésimas. Los benditos baches siguen estando, las acciones cruciales han tenido que ver con mandatos McDonalds de que los empleados públicos se corten el pelo y se peinen con raya al costado. Y el cierre de varios centros culturales o agrupaciones de defensa de minorías, esgrimiendo insólitos argumentos (por ejemplo, que un bar de lesbianas no tenía a la vista expendedores de profilácticos). Al mismo tiempo se celebran congresos y se condecora a bazofias como Aznar, cuando visita Buenos Aires. Pero no, no, eso no es ideológico.

Hernan:
Primero: decirle «discurso» al puro acto de teclear de mi parte es una muestra de generosidad tuya. Agradezcolo.

Dos; Discrepo redondamente con el asunto de los «grandes medios» que estan en contra del gobierno. No insisto mas, la discusion con la multiple Cecilia me quemo la ultima sinapsis. Pero, por que no deberian estarlo? Mas alla de que lo hagan por $$ en su mayoria. Muy tonto el gobierno que lo eleva a la categoria de adversario politico. El mismo error de Menem y De la Rua.

Tres; lo del pobre gobierno de Macri solo me entero por los diarios, mis condolencias a los porteños en todo caso. Pero la gente lo voto, como a Cristina, ergo al descalificarlo estas subestimando a la gente que lo eligio gobernante. hay que demandar mejor gobierno y esperar cuatro años. Idem Aznar, aunque piense como piense y sea, ademas, un zopenco, el pueblo español lo eligio, dos veces. No se que decirte, el sado-masoquismo es asi, que se yo.

Cuatro: buenas tardes.

Una cosa: «discrepo con el asunto de los grandes medios que están contra el gobierno». ¿En serio? ¿En qué discrepás? ¿En que no son grandes medios o en que no están contra el gobierno? La Nación o Clarín o Perfil o Crítica, por lo menos en el tema del campo, reprodujeron un discurso beneficioso a los intereses de los que pararon y contrarios al gobierno. Para muestra un botón: un tipo murió camino al hospital por el bloqueo de rutas, y el hecho no tuvo casi repercusión. Lo que sí repercutió y fue comidilla durante días fue un hecho frívolo como los exabruptos de D’Elia. La verdad que si negás que la mayoría de la cobertura de los medios fue contraria a la postura del gobierno, entonces no tiene mucho sentido que sigamos discutiendo.

Y con tres, yo me vuelvo a preguntar como se preguntó alguien ahí arriba. Coherencia. Si tu argumento es «hay que callarse la boca porque lo votaron» entonces ninguno de los comentarios que escribiste acá debería haber sido escrito. A Cristina la votó una mayoría, y aun las encuestas menos favorables al gobierno, indican que la mayoría apoyan las retenciones al campo como las quiere implementar el gobierno. Según vos, lo que corresponde, de acuerdo a tu insólita teoría del silencio, es callarse la boca.

Quién decide cuando un hecho es frívolo o un dato menor? quién decide si un diario es oficialista o no? quién decide si una opinión contraria al gobierno por parte de un medio de información es una actitud golpista o un simple derecho a opinión?

en este caso, son todos temas opinables y objetables.

y esta es mi opinión:

lo de delia no me parece frívolo ni menor. apoderarse por la fuerza del derecho a la protesta y del uso del espacio público. una actitud que sin duda alguna tildarían de facista quienes hoy lo tratan de frívolo. Sin duda alguna es una falta grave a la democracia y a las libertades, en especial porque esa apropiación de derechos es impulsada desde el gobierno. me es curioso como los paladines de los derechos humanos tildan ea actitud como un hecho frívolo. en mi opinión no hay dudas de que es una doble moral.

que Clarín es un grupo opositor? desde cuando? desde hace 3 semanas? quiénes le licuaron sus deudas? quiénes permitieron que su poder sea más concentrado? quiénes aceptaron que multicanal pueda comprar a cablevisión?. cómo es posible que se quejen de Clarín y no se quejen del gobierno que contribuyo, tal vez más que nunca, a que clarín sea el poder que es hoy y que tanto les irrita. de nuevo una doble moral.

que el gobierno no puede criticar a quién lo critica? nadie se queja de eso. es eso lo mismo que llamar cuasi mafioso a un artista desde la plaza de mayo y cadena nacional? esa es la forma correcta de devolver las críticas? acaso los medios de comunicación tienen las mismas responsabilidades que la presidenta de la nación? copar un acto con carteles criticando a un medio de comunicación es una forma democrática y ética de devolver una crítica? aca hay un problema grave de formas. y las formas no son algo menor cuando representan a un gobierno, porque un gobierno tiene la responsabilidad de ejemplificar al resto de la sociedad. cuando ese es el ejemplo, qué queda para los demás?

Sergio, yo no «decido» nada. Solo opinio que lo de D’Elia fue un dato frívolo. Ejemplo: Crítica publicó una «carta abierta» de Peña cuestionando lo que D’Elia dijo de él. Bueno, lo que Peña no dijo es que ANTES de entrevistar a D’Elia, en el momento de presentar la nota, el tipo dijo: «Vamos ahora a una nota de color, de color NEGRO, porque vamos a hablar con D’Elia».

No defiendo a D’Elia, digo que otra vez la cuestión fue presentada de una manera idiota y monocromática. Los comentarios racistas y fachos esos días estaban a la orden del día, y la violencia de las declaraciones de D’Elia esos días, no fueron distintas, ni en tono ni en contenido, de lo que se dijo de la presidenta. Entonces sí, para mí la importancia de lo de D’Elia es frívola respecto a la violencia del paro agrario. La ilegalidad de D’Elia, distrajo respecto al borde cuasi ilegal del paro. Fueron 3 palos en Plaza de Mayo, que no justifico, pero por culpa del paro los precios treparon, seguramente la inflación en productos de canasta básica y ahí también está la violencia de que cada punto de inflación deja sin morfar no a 4 que fueron con sus cacelorazos a insultar a Cristina y a los negros y a hacer pintadas en favor de Videla, sino a muchos más.

No, yo no decido nada. Opino. Y sostengo mi opinión. ¿Tan difícil es hacer este tipo de distinciones?

Está perfecto que opines. Lo que no entiendo es por qué opinás de esa manera. Por qué te importa la inflación producto del paro pero n te importa los 20 puntos de inflación del resto del año o que el gobierno la oculte como solución a la pobreza, el hambre y la muerte que genera. Eso es lo que no entiendo. Y sigo sin entender como te parece un dato menor que el gobierno impida la posibilidad de protesta, valor básico de la democracia. Un tema no le quita gravedad a otro. También hay una diferencia entre actos de discriminación impulsados por ciudadanos y actos de discriminación impulsados por el estado (Delia). no revisten la misma gravedad, y supongo que eso lo debés saber ya que es una lección aprendida luego de la última dictadura militar.

saludos

Lo que estoy diciendo es muy muy fácil: lo de D’Elia es indefendible, cualquiera que quiera protestar debería poder hacerlo, aunque quiera protestar porque subió el precio del salmón rosado. Pero lo que digo es mucho más sencillo. No es la única barrabasada que se cometió, hubo otras burradas de otros lados, que ocuparon, en proporción, mucho menos espacio entre los medios. Entonces okay, D’Elia, estoy en contra, anotame en esta lista. Ahora discutamos también las otras cosas. Porque por ejemplo, a vos te alcanza con que D’Elia se cague a piñas con 20 personas en la plaza para decir que el gobierno «impide la protesta». Fruta. El paro desabasteció, reventó los precios en la góndolas, impidió la circulación de los camiones (¿quién les dio el derecho a requisar camiones para examinar sus contenidos e impedir la circulación de productos básicos?). El gobierno podría haber intervenido con la fuerza policial y no lo hizo, ahí, cuando muchos se lo reclamaban. Así que no extrapoles. Y no exageren, como algún comentario para arriba, que señalan los caceroleros como unica demostración pública posible, y los que fueron a apoyar al gobierno están todos pagados.

En cuanto a la inflación, estoy en contra de la truchada de dibujar los índices de inflación. Anotame ahí también, pero eso no significa que no pueda estar también en contra del paro agrario. No mezclemos. La gente que está en contra del gobierno EN TODO, no entiende que si uno apoya una medida o la dirección general de una política, eso no significa ser obsecuente o haber vendido su alma al diablo K. La propia bilis anti-K hace que cualquier postura que no venga cocinada en esa misma bilis sea automáticamente descartada.

Y ¿cuál es el acto de discriminación impulsado por el gobierno?

Creo que el dibujo retoma algunos tópicos de la campaña opositora: la presunción (y valoración negativa) del «doble comando» y refleja el horror de los hipocritones a la palabra sincera (aún en el error) que es prestigiada por el cargo y se hace pública.
La clase media no está acostumbrada a la sinceridad. Confía sus verdades a psicólogos convencida que son criaturas vergonzosas, malformaciones que deben esconderse, tal vez lo sean… Ser cuestionado no es bienvenido en este mundo de autoayuda para malas conciencias. Que un presidente opine, analice, critique, se exponga y exponga a los demás, parece un pecado que viola el valor burgués más universal: la hipocresiá que encubre una «vergonzosa intimidad»; esa máscara trabajosamente conseguida que no debe ser examinada ni quitada, porque de hacerlo de mostraría el horrible rostro del abuso o la insolidaridad.
No basta con cometer el crimen, también se exige silencio, se le pide a la presidenta que se calle.
Para la clase social, que se presume depositaria de valores universales, exigir o desear que la suprema dama se calle la boca es, en sí, una grave falla moral. Pero es una falla muy útil mientras están cometiendo actos injustos y violentos, sostenidos con discursos racistas y discriminatorios francamente mafiosos. El silencio público y el librito de utoayuda privado: ¿serán suficientes para lavar toda culpa? Si cortaron los abastecimientos, si miles de escuelas no dieron al copa de leche y solo había fideos o arroz sin carne para los chicos (se tiraron 6000000 de litros de leche), si los planes alimentarios fueron detenidos en la ruta, por tipos que, mientras tanto, se comían un asado, si la inflación que provocó el desabastecimiento hará que miles caigan de la línea de pobreza, el silencio se hace mas que necesario. Pero no le vamos a dar el gusto: ¿Verdad Sandra?

Hernán, empiezo por el final: el acto discriminatorio impulsado por el gobierno es mandar a Delia a impedir que alguien se manifieste. Eso es un acto discriminatorio. El mensaje es: solo pueden manifestar en la plaza de mayo quienes esten a favor de este gobierno. Para vos eso es fruta. Para mí vos discriminas los derechos ciudadanos al decir que es fruta.

Cuantos de los cacerolazos fueron muestras de manifestación espontanea y cuántos no, no lo se. Que la marcha en apoyo a Cristina en su gran mayoría fue gente paga o movilizada por el interés de turno doy fe. Incluso una verguenza ver los micros estacionados un Martes a las 16hs en el microcentro violando las normas de tránsito. Un gran ejemplo del gobierno de cóm se respeta la ley. A vos eso te debe parecer un dato menor. A mi me parece un buen ejemplo para entender por qué vivimos en un país donde la ley no se respeta en casi ningún ámbito y por consecuencia existe el hambre en tanto gente que tanto decís defender.

Pero el tema central. Podemos discutir sobre todos los temas, y por supuesto, temás igual o más imortantes que insultar a un artista por tener una opinión distinta desde un atril. Solo que se suponía que acá estabamos hablando sobre el árticulo puntual de Sandra Russo.

Pero como ya nos fuimos lejos te doy mi opinión. Estoy en contra de los cortes de ruta como método de protesta, con el agravante que en el caso del campo genera consecuencias mucho mayores a los que solemos ver. El único corte de calles, rutas o caminos que me parecería aceptable es el que podrían hacer los pobres que se mueren de hambre, quienes no son beneficiarios de ninguno de sus derechos, ni de este gobierno, ni del anterior ni del anterior. Es curioso que ellos son los únicos que no cortan calles ni salen a protestar. hoy día si te aplazan en un examen cortas la avenida, si llueve demasiado también, etc etc.

Respecto a los reclamos del campo, creo que este gobierno, como en casi todos los ámbitos, no tiene políticas de desarrollo. Este gobierno permitió y acentuó la concentración de la riqueza, la expansión de la soja, la venta de tierras a extranjeros (muchísio más aún que en la década del 90), que generó políticas que harán que tengamos que importar carne en el futuro, que desaparezcan vacas lecheras y que vaya despareciendo el pequeño productor y además, promulgó leyes que desincentivan la cadena de valor. Si no compartís estos datos te pido que me cites las fuentes y me muestres los datos que demuestran lo contrario.

Creo que el campo en general tiene derecho a reclamar una política de desarrollo y creo que en el reclamo hay matices, hay sectores, hay segmentos etc y que cada uno de ellos merecería un análisis en particular. En resumen, estoy de acuerdo con el reclamo de algunos y no de otros. Estoy de acuerdo en reclamar de una vez por todas al gobierno (que sea) una política seria de desarrollo para un sector tan importante para todo el país y todos sus ciudadanos.

Estoy de acuerdo con las retenciones pero no con el nuevo esquema móvil. No le creo al gobierno cuando dice que es para redistrubuir ya que hasta ahora no redistribuyó sino concentró. Estoy de acuerdo en que las retenciones controlan, levemente, los niveles de inflación. No estoy de acuerdo en que sea la única medida de política económica que tenga un gobierno para controlar la inflación. Y creo que la inflación está aumentando la pobreza desde mucho antes de un mes atrás y también la desiguladad. El índice de desigualdad me parece el índice más importante para medir el desarrollo de un país y si querés acá te dejo los datos:

el índice de Gini de finales del 2006 era de 0.483; en el 2003 de 0.530, en el 99 de 0.491 y en el 95 de 0.481
Es decir, hay mayor desiguldad en el promedio de la era K que en el promedio de toda la década de los 90.

Por supuesto que apoyar a un gobierno no significa estar de acuerdo en todas sus medidas. Te pido que me digas cuáles son las esas medidas de este gobierno (de los últimos 5 años) que a vos te parecen tan correctas.

A grandes rasgos te digo las mías: corte suprema, políticas de salud, políticas de «derechos humanos» lo pongo entre comillas porque me refiero solo a las cuestiones relacionadas con la dictadura pero creo que los derechos humanos abarcan mucho más que eso y en todo lo demás este gobierno no hizo nada.

En todo lo demás, este gobierno me recuerda a Menem, en algunos casos con atenuantes y en otros con agravantes, como en calidad institucional (no existe más el poder legislativo, no existe más el federalismo, y la concentración de poder me parece peor que en los 90), políticas de distribución de ingresos, libertad de expresión, y otras más. te aclaro que considero a la década del 90 como la década nefasta de la democracia.

saludos

A mi, la caricatura me parecio sexista. Y creo, que en eso, algunos argentinos somos maestros: Cuando el presidente era Nestor Kirchner, la que gobernaba era ella, ergo: era un pollerudo. Ahora que gobierna Cristina Fernández, las ideas son del marido, ergo: ella es una inutil que no piensa por sí misma, una marioneta del otrora «pollerudo» que se convierte ahora en el ideólogo, en el «inteligente» que maneja el poder desde las sombras, porque ella es mujer, como va a pensar sola…
Con gran desagrado vi, durante el paro agrario, a muchas otras mujeres hacer gestos burlones, negativos y soeces a la presidenta desde los cortes, oí que otras mujeres decían que a la presidenta la informaban mal cuando dijo que la soja era un yuyo, sacando totalmente la frase del contexto con el propósito de hacerla quedar como una estúpida, como una desinformada, o como alguien sin la inteligencia suficiente para elaborar sus propias teorías. (el que escuchó atentamente el mensaje, sabe bien que estaba hablando de la mano de obra que requiere el cultivo de soja vs. la mano de obra requerida por otros cultivos)
Me dan lástima. Nadie llega a un puesto semejante siendo una tarada. La presidenta demostró ya como senadora una inteligencia importante. Mostró sus cualidades de militante, y en sus discursos mostró también que sabe qué es lo que quiere, qué modelo de país es el que intenta implantar. También es democracia respetar las ideas de los demás aunque no convengan a nuestros intereses. Y de última, si de pelea se trata, no es denostando a una persona como se gana una discusión, sino con la ideología.
Mujeres: mil veces nos descalificaron por serlo. No caigamos en lo mismo.
Y no se olviden de que el sufragio femenino es una conquista nuestra, lograda con la sangre de muchas que lucharon por nuestro derecho a expresarnos políticamente, y, entre otras cosas, de ejercer cualquier tarea en igualdad con el genero masculino. También presidir un país.
Pensemos esto cuando descalificamos a nuestra primera presidenta electa democráticamente.

Sandra: Que haya ganado las elecciones de manera clara de alguna manera invalida tu tesis de que la mayoria de la gente (al menos la que vota) es machista, si es lo que entendi. Seguida de Carrio, otra que es mujer, si mal no recuerdo. Como en todas partes, hay sexistas, racistas y otro tipo de descerebrados. Pero partir de comentarios dispersos de una minoria, que tiene su derecho a comentar, y convertirlos en la expresion una buena fraccion de la gente es, en el mas leve de los casos, un exceso de paranoia. Por mi parte creo que comete errores pero como gobernante, no como mujer. Y si no los asume y corrige debidamente, no es porque sea mujer.
Si cada vez que se la critica va a escudarse en semejantes argumentos, la gente va a dudar seriamente de su capacidad intelectual. En vez de indignarse, lo que mejor podria hacer es recordar que significa su investidura, cuales son los verderos problemas que requieren consideracion mas inmediata, y cual es su obligacion con la gente que la voto y con la que no.
saludos cuasitotales.

Venía bastante de acuerdo con Sergio, hasta que mandó eso de que los palazos entre D´Elia y los caceroleros fue un acto discriminatorio. Usemos las palabas como corresponden, sino no nos vamos a entender. Tengamos cuidado con las palabras, porque si ensuciamos todos los términos que usamos, nos vamos a tener que comunicar en Morse. Lo de D´Elia fue antidemocrático, patotero, hasta, si querés, ilegal. Pero si le empezamos a decir a todo discriminatorio (y a todo fascista) entonces le quitamos fuerza al término y si aparece un Hitler de nuevo, resulta que lo vamos a calificar con el mismo término que a Raúl Portal. Y no, no son lo mismo.

Discriminación es lo que sufren las minorías sexuales, raciales, los discapaciados. Es cuando a alguien en situación de debilidad se le quita todavía otra oportunidad, que termina reforzando esa debilidad. La gente que fue a manifestar en Plaza de Mayo (yo estuve), no estaba en situación de debilidad. No eran obreros ni desempleados, era la clase media alta de Capital, los mismos que mayoritariamente votaron a Macri, la gente de Palermo, Belgrano y Barrio Norte (los cacerolazos no se oyeron en Pompeya o Mataderos sino que se armaron en Avenida Santa Fé y explotaron en Martinez y Olivos).

Hay toda una sarta de estupideces dando vueltas en lo que se dice estos días pero hay dos que llaman la atención: 1. llamar a cosas que son muy parecidas con distintos nombres (piqueteros – un término negativo – versus manifestación espontánea de ciudadanos) y 2. llamar a cosas que son bien distintas con el mismo nombre, como si fueran lo mismo (este es el caso de discriminación en el que cae Sergio).

Ambas cosas terminan degrando la discusión y haciéndola desembocar en un «todo es lo mismo, que vuelvan los milicos» que fue precisamente el contenido de algunas pintadas y de varios taxistas y señoras paquetas «discriminadas».

Speedy, coincido en el concepto de lo que transmitís pero no comparto en que se aplique ese concepto al acto que nos referimos (el de Delia en la Plaza de Mayo).

el hecho objetivo es que un grupo de ciudadanos estaba haciendo uso del derecho a manifestarse pacíficamente, en su mayoría (no importan los motivos mientras no violen una ley), y el gobierno envió a un grupo de personas a expulsarlos, es decir, a quitarales el derecho a manifestarse. Me parece un hecho grave, uno de los más graves impulsados por un gobierno desde la restauración de la democracia.

No me parece grave llamarlo discriminación a ese hecho, ya que no utilizaría ese termino para hablar del nazismo o de los actos cometidos durante la última dictadura militar. Me parece más grave minimizarlo.

En todo caso podemos hacer como la presidenta y llamarlo cuasi-discriminación.

De todos modos, concuerdo con tu concepto de la relevancia de los términos, pero posiblemente no coincidimos con el nivel de gravedad que ambos le damos a lo sucedido con ese acto de gobierno.

Saludos

Estimada Sandra:
en general buena su nota. Una sola cuestión quiero plantearle: a un artista no se le puede preguntar que quizo decir. Es como si a Ud. después de horas de escribir un artículo, alguien que no quiere comprender lo que Ud. con tanto esfuerzo ha desarrollado. La interpretación que hizo la Presienta es la correcta que hizo, desde el paradigma en el cual está parada. No puede ver otra cosa que un ataque. Suponer que nadie entendió es subestimar a muchos, y de alguna forma desacreditar la obra de Sábat. o Todos sabemos que la voz es la de Nestor. Ahora si ella no quiere ver, y será un tema (por no decir un problema) de ella. No nuestro, menos de Sabat
Atentamente

no es relevante esto sobre Sabat y demás. es una cuestion de personalidad, de carácter nada más y algo más: creer que es bueno en argentina jugarla de víctimas.Recordemos como se despacho néstor con aquello del atentado a su mamá cuando un camión chocó con la casa… y era nuestro presidente!! habló de una pobre «anciana indefensa», de «atentado», etc. siendo presidente. no. por ahi no deberían ir. les recomiendo a todos ver y absorber «The daily show» y de como se gasta y hasta se humilla veces al presidente de la (desgraciadamente) nacion más armada y poderosa del planeta…. Ay,ay,ay!! argentina, a veces lloro por tí… Que sería de nosotros si nuestro principal producto exportable fueran las bananas!!!….

me preocupa esto porque tengo suficiente edad para haber visto a varios que jugaron al narcisismo y terminaron cansando…tanto que todos nos alegramos cuando se fueron; a veces solamente para no escucharlos mas. no cristina. plis. vos no. ese juego no va. dejémosló para lilita que no tiene otra cosa que solazarse con su autoimagen -mirándose de reojito- en los monitores de los canales de tv. pero no; nuestra presidenta. no.

Creo que los debates son enriquecedores, pero a veces el irse demasiado por las ramas puede ser problematico.

Me parece muy bueno el debate y muy interesante.

Siento que Cristina Fernandez de Kirchner acerto y se equivoco simultaneamente cuando dijo lo que dijo acerca de la caricatura de Sabat.
Se equivoco al llamarla «cuasi mafiosa» incluso en un tono de voz casi dramatico. Pero acerto al cuestionar la caricatura.

Creo que esta muy bueno respetar el arte y sus codigos, como dijo de algun modo Maria, pero esta bueno respetar el arte como tal hasta que se pone en la pagina del periodico de mayor tiraje de la Republica Argentina. De ahi en adelante hay que tener mucho cuidado con lo que se hace. Porque no sea cosa que por respetar las expresiones artisticas, permitamos mañana que se coloque una caricatura burlandose de los muertos en Malvinas, por ejemplo.

Yo creo que Sabat no quiso dar un mensaje cuasi mafioso, pero si se le escapo su pensamiento, sea cual fuere: que las mujeres no deben hablar, que Kirchner es el que habla o piensa por ella, que el campo le cerro la boca, etc.
Lo que queda claro es que el mensaje no es para nada positivo y es bastante ofensivo.
Y el artista tiene que admitir que cometio un error, o al menos dejar en claro que fue lo que quiso expresar dada la situacion de confusion que se creo por este dibujo.

Concuerdo tambien con que ha habido expresiones mucho mas graves en los medios de comunicacion que esta caricatura, pero siempre intentando no descarrilar, digo: ¿eso implica que esto esta bien?
No, digamos claramente: en este punto el dibujante se excedio y no pudo dejar de incluir sus emociones en su obra, que repito, no olvidemos en donde se publico y en que condiciones.
De algun modo esto me recuerda a lo de Peña, al que se le da licencia para discriminar aunque sea en broma «porque el es asi», no, momento. El microfono es un arma, asi como lo es un auto o lo es el poder politico, no solo un revolver es un arma. El periodista o el comentarista o el humorista de radio, tiene que tener un limite, no impuesto sino propio, si realmente el periodismo es un trabajo, entonces el periodista tiene que hacer su trabajo con responsabilidad porque lo que el dice influye directa y fuertemente en el oyente. Fernando Peña no solo le dijo «negro» en forma humillante a D’Elia (al menos lo hubiese dicho de frente y claramente), sino que tenia el antecedente de no haberle dado la mano, por ejemplo. ¿Para que le da espacio en la radio? ¿para que llama al hijo y se burla de el? Es una clara provocacion que por otro lado no justifica para nada a D’Elia, creo que deberia entenderse eso tambien: estar con las retenciones o contra la actitud de los multimedios no es estar con D’Elia, esa polarizacion es justamente lo que debemos intentar evitar.

Saludos.

A mi Sábat me pareció siempre parte de esa intelectualidad que cree que mira todo desde arriba.
Esa intelectualidad que se ve en el espejo y se encuentra exquisita es obediente del poder real. Comparte la defensa del concepto de élite.
Al poder real le provocó malestar las medidas del 11/03. Y Sábat lo expresa.

Corrieron como ratas porque no tienen aguante y sin los milicos que les hagan el trabajo sucio no existen. Admas me parece que han pèrdido las elecciones y no se lo bancan.
La proxima que quieran insultar a la presidenta en la plaza avisen con tiempo para que el gobierno organice la seguridad. Por otra parte: fuera de la merecida piña al provocador que siguio a delia durante varias cuadras ¿paso algo?

Nunca me llamó la atención Sabat.
Semejante prensa hizo que le prestara atención.
Es una excelente caricatura.
Aún hoy, con su lectura más común casi puesta, sigue teniendo la indefinición del significante, que tanto irrita, y que necesitamos neutralizar en un significado.

respecto de la nota de sandrra referida a la caricatuta de SABAT, tiene tofa la razon del mundo. Es a simple vista que se gobierna de a dos y si no me equivoco de a uno porqur se ve que el ex presidente tiene una ingerencia no parcial sino yotal de los asuntos de gobierno en esta Argentina tan vapuleada no solo por sus dirigentes sino tambien por los que tienen a su cargo el hacer cumplir lo lo que esta impreso en la constitucion.`por los que no hacen justicia . Que nos queda a nosotros ciudadanos analfabetos que somos el producto de los gobiernos que nos sucedieron durante las diferentes decadas ya sea del tinte del color del partido o de facto pero lo tienen bien claro que arrear esa muchedumbre sin estudio q

Sabat siempre dibuja a Cristina con Néstor saliéndole del costado: ¿Tanta doble lectura tiene eso? A Menem lo dibujaba siempre atado al sillón: ¿Qué otra cosa significa que eso: menem quería estar aferrado al sillón. Bueno, Cristina lo tiene a K pegado. No da un paso, no tiene una idea, no dice una palabra, sin tener a K pegado.

Ahora, decir que es misógino, machista, etc, con todo respeto, me parece una arbitrariedad grande como una casa. Argumentos que hay que racionalizar hasta el extremos, como en este post.

Las críticas certeras son las que más duelen. Por eso cristina saltó como saltó. Dime de qué alardeas y te diré de qué careces.

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